viernes, 31 de enero de 2014

Editorial No. 5.- REFORMA ENERGETICA.


Cuando se dio la expropiación petrolera en 1938 por el presidente General Lázaro Cárdenas Del Rio, fue por el resultado de una lucha social que iniciaron las organizaciones de trabajadores de esa industria.  Intentos de huelgas reprimidas con el ejército, ordenadas por gobiernos anteriores a Cárdenas, la demanda de mejores condiciones laborales por parte de las organizaciones obreras, lograr que se reconociera el sindicato y pugnar por la firma de un contrato colectivo, fueron algunos de los antecedentes.  Eran finales de 1937 y las compañías petroleras extranjeras se negaban a reconocer los laudos emitidos por  la Junta de Conciliación y Arbitraje donde se les pedía el cumplimiento de las prestaciones demandadas, así como el pago de los salarios caídos.  Ya antes una Comisión de Expertos había investigado las ganancias de las empresas  extranjeras y dictaminado que las utilidades obtenidas permitían poder pagar sin ningún problema las exigencias laborales.

Se cuenta que en la insistencia del cumplimiento de los laudos intervino directamente el Presidente de la Republica ante las compañías extranjeras, a inicios de marzo de 1938.   Les pidió el pago a los trabajadores mexicanos, amparados con el laudo de la Junta de Conciliación y Arbitraje.  Fue tratado descortésmente y menospreciada su capacidad de liderazgo.   El presidente se sintió ofendido y humillado.  Si eso se lo hacían a él, que era el Presidente de México, que podían esperar los trabajadores.   Abandono la mesa de las conversaciones conciliatorias.   Ya tenía un as bajo la manga.  En noviembre de 1936 se había publicado la Ley de Expropiación.    A las 10 de la noche del 18 de marzo de 1938 anuncia por medio de la radio y la prensa la decisión de apropiarse legalmente del petróleo que explotaban 17 compañías extranjeras y convertirlo en propiedad de la nación para beneficio de todos los mexicanos.

En aquel tiempo Inglaterra rompió relaciones diplomáticas con México.  Estados Unidos decreto un embargo comercial hacia nuestro país y dejo de comprar el petróleo, adquiriéndolo de Venezuela. Retiraron a todo su personal técnico y los mejores talentos del Instituto Politécnico y de la Universidad Nacional Autónoma de México lograron graduar el octanaje de la gasolina y redescubrir los procesos.   Así es como salió adelante la expropiación petrolera.

Hoy, 75 años después, un puñado de mexicanos que se dicen representar los intereses del pueblo, llámense diputados y senadores, legalmente vuelven a otorgarles las ganancias a las compañías extranjeras, lo cual marca un retroceso en la historia contemporánea.   La prensa y  radio siguen diciendo la verdad de lo que sucede en el país, pero a diferencia de 1938, ahora existe un duopolio televisivo que domina las conciencias de los mexicanos: Televisa y TV Azteca.   Olvidando que son una concesión del gobierno, se vuelven cómplices de él y mantienen programaciones que  no representan los intereses supremos del pueblo mexicano: novelas enajenantes, religión, especiales de artistas fallecidos hace un año, así como el futbol, predominan en sus pantallas.  

Si fueron expulsados por negarse a pagar lo legalmente ganado por los obreros. Quién garantiza a los mexicanos que tendrán mejores condiciones de vida con esa acción de entregarles la riqueza del subsuelo de nueva cuenta a los extranjeros?.
 “Quien no conoce su historia está condenado a cometer los mismos errores”, Paul Preston.  “El que no conoce la historia, está perdido y sin rumbo”, Miguel León-Portilla. 

sábado, 25 de enero de 2014

Editorial No. 4.- FONDO PARA LA ZONA FRONTERIZA


Lo más triste de la clase política gobernante a nivel federal es la alienación.   Absolutamente todas las reformas le han sido aprobadas a nuestro presidente en turno.  Iniciaron con la Reforma Laboral, luego la Reforma en Telecomunicaciones, siguieron con la Educativa,  la  Financiera la aprobaron sin hacer mucho ruido y es la más peligrosa, dado que pretenden castigar con cárcel a quien no cumpla sus compromisos con la banca, siguió la tan sonada Reforma Fiscal, tienen pendiente la Energética, la Política y la Judicial, donde pretenden las  2 últimas que sean 100 diputados plurinominales menos, es decir que queden en 400, y que policías militares realicen funciones civiles.   Ninguna reforma beneficia al pueblo.

El pasado 13 de noviembre se aprobó en el poder legislativo el Presupuesto de Egresos de la Federación un rubro por $ 3,000,000,000 al que llamaron Fondo de las Fronteras.  Lo anterior fue una medida compensatoria ante la homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).   Hablando de alienación, escuchamos a un senador muy joven defendiendo la Reforma Fiscal y hablando sobre este Fondo.   Divulgaba  esas “acciones positivas” refiriéndose también  a los programas de combate a la pobreza, fondos para los desarrollos de las pequeñas y medianas empresas, y todas esas partidas que vienen enmarcadas y etiquetadas en los presupuestos federales.   Cuando por todos es bien sabido que dichos programas se les da un tinte político y dichos recursos solo llegan a sus militantes partidarios que, lo que menos hacen es ponerlos a trabajar, acabándose en un rubro al que ellos llaman “fondos perdidos”.    Luego, su incongruencia es tanta, que acaban amenazando a los comerciantes con enviarle a la Procuraduría de la Defensa del Consumidor (PROFECO) si cometen el “abuso” de subir los precios.  Cuando fueron ellos quienes desde el Congreso de la Unión cometieron esa tropelía contra el pueblo sudcaliforniano.   

Si realmente quisieran apoyar a Baja California Sur y al turismo, deberían de decretar que todo  Los Cabos y La Paz sea una zona “Tax Free” para incentivar a nuestros visitantes.

La sociedad sudcaliforniana deberá buscar nuevas figuras políticas para sus próximas elecciones dado que los actores políticos actuales dejan mucho que desear.  No queremos más alienados. Los bajacalifornianos no nos merecemos esto.